Nuestro último día en Lanzarote dedicamos la mañana a refrescarnos en la piscina y tomarnos los cócteles de rigor (eso si, sin alcohol).
A las doce dejamos la habitación, pero puedes dejar el equipaje en una habitación que tienen para tal efecto en recepción. Puedes seguir disfrutando del todo incluido hasta que te pasan a buscar para llevarte al aeropuerto. En recepción disponían de un listado de que a que hora te venían a buscar. Si vas a la reunión de bienvenida con el TTOO también te lo dicen, pero teníamos claro que no íbamos a comprar excursiones y pasamos de ir.
Esta el autobús si fue puntual, pero ahí terminó todo, porque nuestro vuelo salió con algo más de 2 horas de retraso.
Finalmente llegamos al aeropuerto de Barcelona del que fuimos directos a casa, ya que el día siguiente había que ir a trabajar.
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Descanso en el hotel; 2 de julio 2011
Hoy tocaba simplemente relax en el hotel, el Sandos Papagayo Arena 4*. Os cuento un poco del hotel: nosotros fuimos en régimen de TI (todo incluido) y la verdad es que no está mal.

En cuanto a la playa del hotel, es de piedras negras y no la pisamos, y por lo que pudimos ver tampoco el resto de huéspedes. Os pongo una vista para que os hagáis una idea.

Para tomar algo también hay varias opciones: en el bar de la piscina, el canario, un pub sólo para adultos. Sobre los cócteles no os puedo decir mucho ya que sólo tenían 2 sin alcohol, que estaban buenos, pero no podía variar mucho. Mi marido no recuerda nada destacable sobre los cócteles con alcohol, así que presupongo que ni estaban espectaculares pero tampoco malos. Tener en cuenta que los cócteles están incluidos hasta las 11 de la noche.
Tiene 3 piscinas grandes y 2 infantiles con bastantes tumbonas, al menos en la época que fuimos nosotros no tuvimos problemas para conseguir una. También tienes un servicio de toallas para la piscina, se deja una fianza en recepción que te devuelven al abandonar el hotel. Las puedes cambiar a diario o las dejas al final de la jornada y al día siguiente coges otra limpia.
Para comer tienes varias opciones: el bufete donde sirven desayuno, comida y cena; con una parte dedicado a comida italiana, en general la comida no está mal, pero es un poco repetitiva. Tienen un restaurante chino, en el que hay que reservar y también es bufete pero a nosotros no nos gustó, muy poca variedad.
En la piscina hay un bar donde puedes tomar algo desde que cierra el bufete después del desayuno hasta las 5 de la tarde. Tienen ensaladas, sándwich, pasta, hamburguesas, helados, fruta y para merendar hacen crepes.
También hay un restaurante francés en el que no estuvimos, es a la carta y se paga suplemento.
Por la tarde hay espectáculos para los niños y por la noche para los mayores, pero creo recordar que los horarios son bastante europeos ya que cuando salíamos de cenar ya estaba más que empezado.
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Playa del papagayo; 1 de julio 2011
Nosotros fuimos en coche, pero desde nuestro hotel se podría ir andando con un paseo de 15 min por un sendero por el que atraviesas una colina para llegar, desestimamos el paseo por mi embarazo. Las playas de Papagayo pertenecen a un paraje natural protegido y si vas en coche se tiene que pagar una entrada por coche de 3€ que te sirve para todo el día.
Después de la visita a las playas, fuimos a dar un paseo por las callecitas de Playa Blanca y aprovechamos para comprar algunos recuerdos para familiares y amigos.
A medio día volvimos al hotel y nos tomamos la tarde de descanso y devolvimos el coche de alquiler.
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Fuerteventura: Las Dunas de Corralejo, Poblado de la Atayalita y Acantilados de Ajuy; 30 de junio de 2011
Hoy cambiamos de isla. A las 9 de la mañana teníamos billetes para embarcar rumbo a Lanzarote. Existen 2 navieras que realizan este trayecto desde el puerto de Playa Blanca a Corralejo: Fred Olsen ( trayecto de 20 minutos) y Armas (trayecto 35 minutos). Hay un ferry cada hora alternando ambas compañías.
Nuestro barco era de la compañía Armas ( más económica que la Fred Olsen y que tenia barco a las 9 h) pero ese día habían tenido una avería y nuestro barco salió con casi una hora de retraso, por tanto eran casi las 10 cuando subíamos en el coche de alquiler al barco. Entras en el barco subidos en el coche y na vez aparcado donde te indican los operarios del barco, bajas del coche para subir a las salas con sofás, el bar, la terraza...
El trayecto fue tranquilo, pero había bastante bruma matinal que nos camufló bastante la Isla de Lobos.
Sobre las 10:30 desembarcábamos en Fuerteventura, lo primero que llama la atención es el cambio de paisaje, pasas de un entorno de roca joven, negra, angosta; a uno muy erosionado, de contornos suaves, tanto que en nuestra primera parada Las Dunas de Corralejo, estas rodeado de finísima arena blanca.
Las Dunas las encontraras a pie de carretera por la FV-1 dirección Puerto del Rosario. Son de gran valor ecológico, ya que en ellas se estudia a varias especies de aves migratorias y de gran interés paisajístico, es como si la isla de Fuerteventura le hubiera robado un pedacito del Sahara al continente.
Si quieres dar un paseo por la arena, hay zonas en el lateral de la calzada para poder dejar el coche, nosotros descartamos la idea para no agotarme demasiado, por si no aguantaba el resto del día.
Nuestro siguiente destino era el Poblado La Atalayita, que se encuentra en Pozo Negro. Las indicaciones para llegar son mas bien escasas y en el GPS, al menos en el nuestro, no sale (en el resumen de ruta, lo he marcado en el mapa y podéis sacar de ahí las coordenadas). Para llegar hay que tomar la FV-2 en dirección sur, coger el desvío a Pozo Negro, hay que fijarse por que no se ve muy bien. A unos 3 km veréis un muro blanco indicando el poblado, hay que coger el camino de la derecha justo al pasar el muro, es un camino de tierra en el que hay que recorrer algo más de un kilómetro . Llegareis a un cruce, tomar el camino de la izquierda y llegareis al parking del Centro de Interpretación.
Al llegar nos encontramos con que el centro estaba cerrado a pesar de que fuimos un jueves y supuestamente sólo cierran domingo y lunes. Así que del Centro de Interpretación no os podemos decir nada, sólo que nos decepcionó el hecho de que estuviera cerrado sin más.
El poblado en si se puede visitar ya que no está cerrado, pero no disponíamos del itinerario con la explicación de los edificios que te facilitan en el centro de interpretación. En principio son viviendas construidas por los aborígenes antes de la conquista europea, por lo que tienen más de 6 siglos.
Al terminar nuestro paseo por el poblado, nos pusimos rumbo a la costa opuesta de la isla para ver el barco hundido American Star y visitar los acantilados de Ajuy.
Llegamos a Ajuy un poco antes de la 1 y como teníamos hambre decidimos dar una vuelta por el pueblecito para ver en que restaurante comíamos. Elegimos uno que no estaba a primera linea de mar, pero estaba alto con lo que nada tapaba las vistas y así que con vistas al mar nos comimos un pulpo buenísimo (que me disculpen los gallegos, pero éste estaba mejor) que hasta le preguntamos como estaba cocinado. Por si alguien lo quiere probar el restaurante se llama Casa Pepin.
Aprovechando la coyuntura le preguntamos al camarero dónde estaba el barco American Star y nos comentó que hace unos años lo hundió el ejercito con practicas de tiro, así que si alguien estaba pensando en ir a visitarlo (a nosotros nos pareció algo curioso y diferente) hay que cambiar de planes.
Después de comer fuimos a recorrer los acantilados. La foto de la derecha muestra una vista del recorrido, aunque parezca un poco largo nosotros lo hicimos completo, tardamos algo más de una hora y hay que tener en cuenta que estaba embarazada de 5 meses largos, por lo que la ruta no presenta gran dificultad.
Aquí tenéis una vista de "los hervideros" de Fuerteventura, ya que los de Lanzarote, no los pudimos contemplar. A la derecha una fotografía de los hornos de cal, vistos desde su base.
En las fotos laterales podéis ver dos perspectivas diferentes del acantilado en las cuales se aprecian numerosas cuevas fruto de la erosión marina.

En la foto de la izquierda, vemos el puerto natural que se utilizaba antiguamente y en medio de la fotografía aparece un pilar, en el apoyaban unas rampas por las que descargaban las mercancías almacenadas en unas tolvas situadas más arriba y que se descargaban directamente a las bodegas de los barcos fondeados en el puerto, ya que se carecía de muelle de atraque.
Para los aficionados a la geología en diferentes zonas se pueden apreciar en algunos mezclas de materiales, estratos algunos claramente diferenciados y otros erosionados. Pongo algunas fotos para ilustrarlo.
Después del paseo cogimos el coche para volver a Corralejo, ya que una de nuestras etapas, la del American Star, la habíamos anulado por causas de fuerza mayor, y la visita a La Casa de los Coroneles, pero no teníamos mucha información y sinceramente estábamos cansados.
Al llegar a Correlajo, fuimos a la oficina de la naviera y nos permitieron cambiar el billete para el barco siguiente, era el de las 6. La naviera permite los cambios sin costes siempre que haya plazas disponibles.
Para hacer tiempo fuimos a tomarnos un helado. A las 5:45 pudimos embarcar y esta vez el barco si zarpó puntual. El trayecto de regreso fue un poco movidito, al menos para mi, que con el embarazo llegue con el estomago bastante revuelto. Al llegar a Lanzarote, nos dirigimos al hotel.
Nuestro barco era de la compañía Armas ( más económica que la Fred Olsen y que tenia barco a las 9 h) pero ese día habían tenido una avería y nuestro barco salió con casi una hora de retraso, por tanto eran casi las 10 cuando subíamos en el coche de alquiler al barco. Entras en el barco subidos en el coche y na vez aparcado donde te indican los operarios del barco, bajas del coche para subir a las salas con sofás, el bar, la terraza...
El trayecto fue tranquilo, pero había bastante bruma matinal que nos camufló bastante la Isla de Lobos.
Sobre las 10:30 desembarcábamos en Fuerteventura, lo primero que llama la atención es el cambio de paisaje, pasas de un entorno de roca joven, negra, angosta; a uno muy erosionado, de contornos suaves, tanto que en nuestra primera parada Las Dunas de Corralejo, estas rodeado de finísima arena blanca.
Las Dunas las encontraras a pie de carretera por la FV-1 dirección Puerto del Rosario. Son de gran valor ecológico, ya que en ellas se estudia a varias especies de aves migratorias y de gran interés paisajístico, es como si la isla de Fuerteventura le hubiera robado un pedacito del Sahara al continente.
Si quieres dar un paseo por la arena, hay zonas en el lateral de la calzada para poder dejar el coche, nosotros descartamos la idea para no agotarme demasiado, por si no aguantaba el resto del día.
Nuestro siguiente destino era el Poblado La Atalayita, que se encuentra en Pozo Negro. Las indicaciones para llegar son mas bien escasas y en el GPS, al menos en el nuestro, no sale (en el resumen de ruta, lo he marcado en el mapa y podéis sacar de ahí las coordenadas). Para llegar hay que tomar la FV-2 en dirección sur, coger el desvío a Pozo Negro, hay que fijarse por que no se ve muy bien. A unos 3 km veréis un muro blanco indicando el poblado, hay que coger el camino de la derecha justo al pasar el muro, es un camino de tierra en el que hay que recorrer algo más de un kilómetro . Llegareis a un cruce, tomar el camino de la izquierda y llegareis al parking del Centro de Interpretación.
Al terminar nuestro paseo por el poblado, nos pusimos rumbo a la costa opuesta de la isla para ver el barco hundido American Star y visitar los acantilados de Ajuy.
Llegamos a Ajuy un poco antes de la 1 y como teníamos hambre decidimos dar una vuelta por el pueblecito para ver en que restaurante comíamos. Elegimos uno que no estaba a primera linea de mar, pero estaba alto con lo que nada tapaba las vistas y así que con vistas al mar nos comimos un pulpo buenísimo (que me disculpen los gallegos, pero éste estaba mejor) que hasta le preguntamos como estaba cocinado. Por si alguien lo quiere probar el restaurante se llama Casa Pepin.
Después de comer fuimos a recorrer los acantilados. La foto de la derecha muestra una vista del recorrido, aunque parezca un poco largo nosotros lo hicimos completo, tardamos algo más de una hora y hay que tener en cuenta que estaba embarazada de 5 meses largos, por lo que la ruta no presenta gran dificultad.
En las fotos laterales podéis ver dos perspectivas diferentes del acantilado en las cuales se aprecian numerosas cuevas fruto de la erosión marina.
En la foto de la izquierda, vemos el puerto natural que se utilizaba antiguamente y en medio de la fotografía aparece un pilar, en el apoyaban unas rampas por las que descargaban las mercancías almacenadas en unas tolvas situadas más arriba y que se descargaban directamente a las bodegas de los barcos fondeados en el puerto, ya que se carecía de muelle de atraque.
Para los aficionados a la geología en diferentes zonas se pueden apreciar en algunos mezclas de materiales, estratos algunos claramente diferenciados y otros erosionados. Pongo algunas fotos para ilustrarlo.
Después del paseo cogimos el coche para volver a Corralejo, ya que una de nuestras etapas, la del American Star, la habíamos anulado por causas de fuerza mayor, y la visita a La Casa de los Coroneles, pero no teníamos mucha información y sinceramente estábamos cansados.
Al llegar a Correlajo, fuimos a la oficina de la naviera y nos permitieron cambiar el billete para el barco siguiente, era el de las 6. La naviera permite los cambios sin costes siempre que haya plazas disponibles.
Para hacer tiempo fuimos a tomarnos un helado. A las 5:45 pudimos embarcar y esta vez el barco si zarpó puntual. El trayecto de regreso fue un poco movidito, al menos para mi, que con el embarazo llegue con el estomago bastante revuelto. Al llegar a Lanzarote, nos dirigimos al hotel.
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Montañas de Fuego (Timanfaya); 29 de junio de 2011
Hoy no iba a ser un día tan intenso como ayer, visitar las Montañas de Fuego durante la mañana y a comer al hotel.
Desde nuestro hotel había una media hora hasta el parque nacional. Cuando te adentras en el parque lo primero que nos sorprende es el paisaje a mi particularmente me recordó al paisaje que ve el SG-1 al cruzar por un portal de Stargate (para los que no sepan de que hablo un paisaje sacado de una peli de ciencia-ficción en la que visitamos otro planeta). A nuestro alrededor sólo había formaciones más o menos caprichosas de lava solidificada y como única huella de civilización, la carretera por la que circulábamos.
Al llegar a la entrada del parque, hay una garita donde se paga el acceso (nosotros llevábamos el bono) y donde los coches hacen cola para el acceso, habíamos leído que las colas que se forman son importantes y que para evitarlas había que ir a primera hora, nosotros llegamos sobre las 10:30 y nuestra cola era de 3 coches.
Una vez dentro del parque, te quedan unos 5 minutos hasta el Islote de Hilario, donde se encuentra el parking, el restaurante, las demostraciones para turistas, la parada del autobús que te lleva a hacer el recorrido por el parque y la tienda de souvenirs.
Las Montañas de Fuego o Timanfaya, es un Parque Nacional que engloba una extensa área de terreno volcánico resultante de las erupciones que tuvieron lugar en la isla del 1730-1736 y posteriormente 1824. Desde entonces el parque ha permanecido inalterado por el paso del tiempo y la mano del hombre convirtiéndose en una de las mejores muestras de hábitat volcánico apenas colonizado por la vegetación, habitado por especies que viven a expensas de la materia orgánica trasportada por el viento. El parque está repleto de elementos de interés científico y geológico de gran singularidad y belleza paisajística. Algunos de ellos se muestran a los turistas en el Islote de Hilario.
Al llegar al parking, personal del parque te indica donde dejar el coche y a pesar de que estábamos a finales de junio, al bajar de coche sentimos un considerable "fresquito", así que decidimos hacer primero la ruta en autobús, a ver si al avanzar el día las nubes se disipaban un poco y subía la temperatura.
La parada del autobús queda a la izquierda de la tienda de souvenirs según subes la cuesta. Salen cada 15 minutos y el recorrido es de unos 14 km. Durante el recorrido no se puede salir del autobús así que las fotografías han sido tomadas desde el interior del mismo. La Ruta de los Volcanes te adentra en el parque mostrándote las formas caprichosas de la lava al enfriarse, como podéis ver en la foto de la derecha. Destacable es también el contraste de las zonas alcanzadas por la última erupción donde las figuras de lava todavía están intactas, de las zonas anteriores donde se aprecia la erosión producida por el paso del tiempo. Un claro ejemplo lo podéis observar, comparando las fotos de la derecha.
El parque se puede visitar de otras formas: en camello y hay un par de rutas que se pueden hacer a pie con guía. De estas dos opciones no os puedo dar información, ya que estando embarazada de algo más de 5 meses directamente no eran una opción para nosotros.
Después del paseo en autobús por el parque, visitamos el restaurante donde los platos que ofrecen se cocinan con el calor que sale del interior de la tierra en esta parrilla gigante.
El personal del parque hace unas demostraciones para los turistas en tres terrazas:
-En la primera, te cuentan que el magma residual en esa zona del parque está muy cerca de la superficie y para demostrarlo hay un circulo en el centro del que te ponen tierra en la mano y realmente quema.
-En la segunda, hay un pozo en el que el personal del parque pone paja en un hueco de la pared y a los pocos segundo arde por contacto con las paredes sumamente calientes, como se ve en la foto de la derecha.
-La tercera y ultima de las demostraciones al dejar caer agua en uno de las estrechas aperturas y en unos segundo el agua sale el agua vaporizada como en un géiser, foto de la izquierda.
Al salir del parque en el planning del día sólo nos quedaba visitar el Centro de Visitantes, que se encuentra saliendo del parque en dirección a Mancha Blanca a unos 15 minutos en coche. La entrada es gratuita y tiene parking de libre acceso.
En el centro encontrarás una exposición acerca de los procesos volcánicos y otras curiosidades. Ofrecen un vídeo con la historia del parque es en castellano pero si llevas auriculares lo podrás oír en otros idiomas. También podrás presenciar una "simulación" de erupción volcánica.
Volvimos a comer al hotel y a descansar el resto del día.
Al llegar a la entrada del parque, hay una garita donde se paga el acceso (nosotros llevábamos el bono) y donde los coches hacen cola para el acceso, habíamos leído que las colas que se forman son importantes y que para evitarlas había que ir a primera hora, nosotros llegamos sobre las 10:30 y nuestra cola era de 3 coches.
Una vez dentro del parque, te quedan unos 5 minutos hasta el Islote de Hilario, donde se encuentra el parking, el restaurante, las demostraciones para turistas, la parada del autobús que te lleva a hacer el recorrido por el parque y la tienda de souvenirs.
Las Montañas de Fuego o Timanfaya, es un Parque Nacional que engloba una extensa área de terreno volcánico resultante de las erupciones que tuvieron lugar en la isla del 1730-1736 y posteriormente 1824. Desde entonces el parque ha permanecido inalterado por el paso del tiempo y la mano del hombre convirtiéndose en una de las mejores muestras de hábitat volcánico apenas colonizado por la vegetación, habitado por especies que viven a expensas de la materia orgánica trasportada por el viento. El parque está repleto de elementos de interés científico y geológico de gran singularidad y belleza paisajística. Algunos de ellos se muestran a los turistas en el Islote de Hilario.
Al llegar al parking, personal del parque te indica donde dejar el coche y a pesar de que estábamos a finales de junio, al bajar de coche sentimos un considerable "fresquito", así que decidimos hacer primero la ruta en autobús, a ver si al avanzar el día las nubes se disipaban un poco y subía la temperatura.
Durante el recorrido pasamos por el interior de un tunel de lava, que podemos ver en la foto de arriba a la derecha, burbujas de aire que se les ha hundido el techo y grandes cráteres como el que se ve en al fotografía de abajo. Te ponen una grabación que te va explicando cosas del parque y por donde vas pasando.
El parque se puede visitar de otras formas: en camello y hay un par de rutas que se pueden hacer a pie con guía. De estas dos opciones no os puedo dar información, ya que estando embarazada de algo más de 5 meses directamente no eran una opción para nosotros.
El personal del parque hace unas demostraciones para los turistas en tres terrazas:
-En la primera, te cuentan que el magma residual en esa zona del parque está muy cerca de la superficie y para demostrarlo hay un circulo en el centro del que te ponen tierra en la mano y realmente quema.
-En la segunda, hay un pozo en el que el personal del parque pone paja en un hueco de la pared y a los pocos segundo arde por contacto con las paredes sumamente calientes, como se ve en la foto de la derecha.
-La tercera y ultima de las demostraciones al dejar caer agua en uno de las estrechas aperturas y en unos segundo el agua sale el agua vaporizada como en un géiser, foto de la izquierda.
Al salir del parque en el planning del día sólo nos quedaba visitar el Centro de Visitantes, que se encuentra saliendo del parque en dirección a Mancha Blanca a unos 15 minutos en coche. La entrada es gratuita y tiene parking de libre acceso.
En el centro encontrarás una exposición acerca de los procesos volcánicos y otras curiosidades. Ofrecen un vídeo con la historia del parque es en castellano pero si llevas auriculares lo podrás oír en otros idiomas. También podrás presenciar una "simulación" de erupción volcánica.
Volvimos a comer al hotel y a descansar el resto del día.
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Jardín de Cactus, Jameos del Agua, Cueva de los Verdes, Mirador del Rio, Teguise, Playa de Famara; 28 de junio de 2011
Después de cargar las pilas en el bufé del hotel, nos pusimos rumbo a la parte más septentrional de la isla, no sin antes hacer las escalas pertinentes en algunos de los lugares más representativos de la isla.
La primera escala fue el Jardín de Cactus, que se encuentra en el municipio de Guatiza. Hay un parking en la misma entrada para poder dejar el coche, es gratuito.
El Jardín de Cactus es una de las últimas obras de César Manrique creado sobre una antigua cantera de extracción de ceniza volcánica y convertido en una auténtica plantación de cinco mil metros cuadrados donde podemos encontrar más de siete mil doscientos ejemplares de más de mil cien especies diferentes, originarias de lugares tan dispares como Perú, Méjico, Chile, Estados Unidos, Kenia, Tanzania, Madagascar Marruecos y Canarias; que fueron reunidas por Estanislao González Ferrer, experto en botánica.


La obra arquitectónica está construida en piedra y en formación de terrazas descendientes del terreno a modo de gradas, muy semejante a un anfiteatro romano. En ellas se exhiben las diferentes variedades de cactus entre las cuales existen unas pequeñas lagunas con peces de colores y nenúfares que contrasta con el paisaje árido que nos ofrecen los cactus.
Completan la arquitectura el pórtico de entrada, la tienda y el bar-cafetería, construidos con piedras basálticas labradas a mano. El espacio lo vigila un molino de viento muy bien restaurado por Manrique. El conjunto representa un magnífico ejemplo de una intervención arquitectónica integrada en el paisaje.
Si vas a visitar varios centros hay dos bonos, uno para visitar 4 centros que cuesta 26 € (Jardin de Cactus, 5 €, Jameos de Agua, 8€, Cueva de los Verdes, 8€ y Timanfaya, 8€) y otro para 6, 32€ (los 4 anteriores más el Mirador del Río, 4.5€ y Museo Internacional de Arte Contemporáneo 2.5€) Nosotros cogimos el de 6 centros, porque aunque no íbamos a visitar el Museo, salía más barato que las entradas por separado. Más información sobre los bonos en esta página: http://www.centrosturisticos.com
Jameos de Agua es parte del sistema volcánico de la cueva de Atlántida, formada por las erupciones del volcán de la Corona hace unos tres mil años. El jameo se forma al derrumbarse el techo del tubo por el que ha circulado la lava ya sea por acumulación de gases o porque la base sea excesivamente ancha, dando lugar a una apertura al exterior. Jameos de Agua está formado por el "Jameo Chico" (el cual vemos en la fotografía de la deracha, que es por el que se accede a las instalaciones bajando por una escalera de caracol. A
medida que vamos bajando, descubrimos el lago interior que comunica los dos jameos.
Este lago natural de aguas cristalinas tiene la peculiaridad de albergar a una especie de pequeños cangrejos albinos, ciegos, sensibles al movimiento, el ruido y a la luz. La oscuridad del lugar provoca la carencia de pigmentación de este raro espécimen único en el mundo.
Una pasarela por el lado derecho del lago permitecruzar al "Jameo Grande".

En el Jameo Grande encontrarás una piscina, bar, restaurante...de hecho Jameos de Agua se puede visitar también de noche y cenar en el restaurante; nosotros sólo lo visitamos por el día.
En Jameos de Agua, como tantos lugares de la isla, las instalaciones están integradas en la naturaleza de la mano de Cesar Manrique.
Al salir nos dirigimos a la Cueva de los Verdes, está muy cerca, unos 10 min en coche. A la llegada hay personal de seguridad que te indican donde aparcar, el parking es gratuito.

Cueva de los Verdes, al igual que Jameos de Agua, forman parte del túnel de la Atlántida, el túnel volcánico más largo del mundo. Como todo túnel volcánico
se formó a causa de una corriente de lava muy fluida en que la superficie
exterior se solidifica por el enfriamiento causado por el aire, formando de
esta forma el techo, luego cuando el contenido se vacía por término de emisión
de lava queda constituida la cueva. El desprendimiento de diferentes partes del
techo de este túnel forma los jameos, permitiendo el acceso a las diferentes
grutas.
Existen dos teorías que explican el nombre "de los verdes". Una de ellas hace referencia al misterioso color del interior de la cueva; pero la teoría más defendida por los historiadores dice que el nombre tiene su origen en la conocida familia "Los Verdes" antiguos propietarias de las tierras en la que se encuentra la cueva. La Cueva de los Verdes guarda una rica historia, fue habitada por la población prehispánica, además ha servido como refugio frente a los ataques de piratas que llegaban a la isla para apresar rehenes y luego exigir bienes por su rescate o para capturar a los indígenas y venderlos como esclavos en África y Europa.
A la salida de la cueva eran la una y media pasadas, asi que decidimos buscar algun pueblo pesquero en el que comer antes de nuestra siguiente visita que era el Mirador del Río. Así que mientras mi marido conducía, yo revisaba el GPS buscando un pueblo que quedara en el camino, pero como no había ninguno, decidimos ir a comer a Orzola, un pequeño pueblecito pesquero desde donde salen los barcos para ir a isla Graciosa. Nosotros no la visitamos ya que nos habían comentado que en esa zona el mar suele estar bastante revuelto y dado que por el embarazo estaba vomitando bastante no quisimos tentar a la suerte.
Como podéis ver en la fotografia de las vistas del puerto, el buen tiempo no nos acompañaba. Ya que estábamos en un pueblo de pescadores, el menú de la comida no se prestó a discusión. Comimos en un restaurante a con vistas al mar, una parrillada y una fritura, ambas de pescado. Nos metimos una buena comilona, tanto por la calidad como por la cantidad.
Después de comer, nos dirigimos al Mirador del Río. La carretera para subir al mirador es estrecha y sin líneas de división, además tal cual íbamos subiendo empezó a aparecer niebla, que cada vez se hacia más densa. La carretera termina en el parking (que por cierto, es gratuito) del mirador, así que no hay perdida.

En nuestro caso, lo de "mirador" quedó un poco en el aire, ya que como he comentado al ir subiendo cada vez había más niebla, tanta como podéis apreciar en esta foto del parking,a la izquierda y en la de la derecha la vista que nos ofreció el mirador, en un día despejado se puede ver la isla Graciosa. Visitamos el mirador ya que habíamos comprado el bono y no íbamos a volver otro día a la otra punta de la isla, aunque en taquilla ya nos advirtieron que la niebla limitaba mucho la vista.
El Mirador del Río, es otra de las obras de Cesar Manrique, donde el edificio queda completamente camuflado bajo un manto de piedra volcánica y en su interior hay una cafetería con vistas a isla Graciosa, en días despejados, claro, cerámicas tradicionales y una original lampara entre otros elementos decorativos.
Al salir del mirador, nos dirigimos ha Teguise, y de camino nos encontramos con el Castillo de Santa Bárbara, se ve desde la carretera. A lo largo de la historia ha servido como fortaleza defensiva contra los piratas, y actualmente alberga el Museo de la Piratería. Nosotros no visitamos el castillo.
Al llegar a Teguise, antigua capital de la isla (actualmente la capital es Arrecife). Los primeros habitantes de Teguise fueron los indigenas de la isla. Actualmente Teguise está declarado Conjunto Arquitectónico Histórico-Artístico. Una muestra es el edificio del ayuntamiento (en la foto de la derecha), en casco urbano está repleto de las construcciones típicas canarias, con su blanco cal característico. Teguise ofrece un mercadillo de artesanías muy popular los domingos por la mañana, para los amantes de las compras.
Una particularidad de Teguise, es que estando situado el núcleo urbano en el centro de la isla, su termino municipal llega hasta la costa, la zona conocida como Costa Teguise, siendo así el municipio más grande de la isla.
Antes de regresar al hotel nos acercamos a la playa de Famara, famosa por el viento que permite realizar deportes de vela y porque supuestamente es la playa más bonita de Lanzarote, aquí os dejo una foto, pero en nuestra opinión, es una playa más, con una montaña de fondo. Lo del viento, es totalmente cierto.
Aquí terminan las visitas de este día, que como podéis comprobar fue un día largo y más para mi, por el embarazo.
La primera escala fue el Jardín de Cactus, que se encuentra en el municipio de Guatiza. Hay un parking en la misma entrada para poder dejar el coche, es gratuito.
El Jardín de Cactus es una de las últimas obras de César Manrique creado sobre una antigua cantera de extracción de ceniza volcánica y convertido en una auténtica plantación de cinco mil metros cuadrados donde podemos encontrar más de siete mil doscientos ejemplares de más de mil cien especies diferentes, originarias de lugares tan dispares como Perú, Méjico, Chile, Estados Unidos, Kenia, Tanzania, Madagascar Marruecos y Canarias; que fueron reunidas por Estanislao González Ferrer, experto en botánica.Si vas a visitar varios centros hay dos bonos, uno para visitar 4 centros que cuesta 26 € (Jardin de Cactus, 5 €, Jameos de Agua, 8€, Cueva de los Verdes, 8€ y Timanfaya, 8€) y otro para 6, 32€ (los 4 anteriores más el Mirador del Río, 4.5€ y Museo Internacional de Arte Contemporáneo 2.5€) Nosotros cogimos el de 6 centros, porque aunque no íbamos a visitar el Museo, salía más barato que las entradas por separado. Más información sobre los bonos en esta página: http://www.centrosturisticos.com
Al salir del jardín seguimos con nuestra ruta hacia el norte de la isla, siendo por la carretera LZ-1 unos 20 minutos después llegas a un cruce donde a la derecha queda Jameos de Agua y a la izquierda, la Cueva de los Verdes, ambos a unos 500 metros de la carretera principal. Nosotros visitamos primero Jameos de Agua, ya que después de visitar la Cueva de los Verdes íbamos a seguir ruta hacia el Mirador del Río. En la entrada hay un gran parking gratuito.
Este lago natural de aguas cristalinas tiene la peculiaridad de albergar a una especie de pequeños cangrejos albinos, ciegos, sensibles al movimiento, el ruido y a la luz. La oscuridad del lugar provoca la carencia de pigmentación de este raro espécimen único en el mundo.
Una pasarela por el lado derecho del lago permitecruzar al "Jameo Grande".
En el Jameo Grande encontrarás una piscina, bar, restaurante...de hecho Jameos de Agua se puede visitar también de noche y cenar en el restaurante; nosotros sólo lo visitamos por el día.
En Jameos de Agua, como tantos lugares de la isla, las instalaciones están integradas en la naturaleza de la mano de Cesar Manrique.
Al salir nos dirigimos a la Cueva de los Verdes, está muy cerca, unos 10 min en coche. A la llegada hay personal de seguridad que te indican donde aparcar, el parking es gratuito.
Existen dos teorías que explican el nombre "de los verdes". Una de ellas hace referencia al misterioso color del interior de la cueva; pero la teoría más defendida por los historiadores dice que el nombre tiene su origen en la conocida familia "Los Verdes" antiguos propietarias de las tierras en la que se encuentra la cueva. La Cueva de los Verdes guarda una rica historia, fue habitada por la población prehispánica, además ha servido como refugio frente a los ataques de piratas que llegaban a la isla para apresar rehenes y luego exigir bienes por su rescate o para capturar a los indígenas y venderlos como esclavos en África y Europa.
La visita es guiada, en español e ingles y dura algo menos de una hora. No se puede visitar toda la cueva, está acondicionado aproximadamente un kilómetro de galerías de dos de los tres niveles que tiene la cueva. Resulta espectacular la gama de colores que adornan las bóvedas y paredes de la gruta, tal como se puede ver en las fotos que hicimos. Los colores rojizos son debidos a la oxidación del contenido en hierro de los basaltos. Las múltiples tonalidades ocres provienen de los reflejos de la luz sobre eflorescencias salinas producidas por las filtraciones de agua desde la superficie.
Cabe destacar dos estancias de las galerías, una de ellas es la sala de conciertos, donde se ofrecen conciertos de música clásica, la cual tiene una muy buena acústica y es la estancia más grande que se visita. La otra es el final de una galería (que podéis ver en la foto de la derecha) donde el guía realiza una demostración para escuchar el peculiar eco.
A la salida de la cueva eran la una y media pasadas, asi que decidimos buscar algun pueblo pesquero en el que comer antes de nuestra siguiente visita que era el Mirador del Río. Así que mientras mi marido conducía, yo revisaba el GPS buscando un pueblo que quedara en el camino, pero como no había ninguno, decidimos ir a comer a Orzola, un pequeño pueblecito pesquero desde donde salen los barcos para ir a isla Graciosa. Nosotros no la visitamos ya que nos habían comentado que en esa zona el mar suele estar bastante revuelto y dado que por el embarazo estaba vomitando bastante no quisimos tentar a la suerte.
Como podéis ver en la fotografia de las vistas del puerto, el buen tiempo no nos acompañaba. Ya que estábamos en un pueblo de pescadores, el menú de la comida no se prestó a discusión. Comimos en un restaurante a con vistas al mar, una parrillada y una fritura, ambas de pescado. Nos metimos una buena comilona, tanto por la calidad como por la cantidad.
Después de comer, nos dirigimos al Mirador del Río. La carretera para subir al mirador es estrecha y sin líneas de división, además tal cual íbamos subiendo empezó a aparecer niebla, que cada vez se hacia más densa. La carretera termina en el parking (que por cierto, es gratuito) del mirador, así que no hay perdida.
El Mirador del Río, es otra de las obras de Cesar Manrique, donde el edificio queda completamente camuflado bajo un manto de piedra volcánica y en su interior hay una cafetería con vistas a isla Graciosa, en días despejados, claro, cerámicas tradicionales y una original lampara entre otros elementos decorativos.
Al llegar a Teguise, antigua capital de la isla (actualmente la capital es Arrecife). Los primeros habitantes de Teguise fueron los indigenas de la isla. Actualmente Teguise está declarado Conjunto Arquitectónico Histórico-Artístico. Una muestra es el edificio del ayuntamiento (en la foto de la derecha), en casco urbano está repleto de las construcciones típicas canarias, con su blanco cal característico. Teguise ofrece un mercadillo de artesanías muy popular los domingos por la mañana, para los amantes de las compras.
Una particularidad de Teguise, es que estando situado el núcleo urbano en el centro de la isla, su termino municipal llega hasta la costa, la zona conocida como Costa Teguise, siendo así el municipio más grande de la isla.
Antes de regresar al hotel nos acercamos a la playa de Famara, famosa por el viento que permite realizar deportes de vela y porque supuestamente es la playa más bonita de Lanzarote, aquí os dejo una foto, pero en nuestra opinión, es una playa más, con una montaña de fondo. Lo del viento, es totalmente cierto.
Aquí terminan las visitas de este día, que como podéis comprobar fue un día largo y más para mi, por el embarazo.
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La Laguna de los Ciclos, Hervideros y Salinas del Janubio, 27 de junio de 2011
Nuestro primer día completo en Lanzarote. Nos dedicamos casi todo el día al relax hasta las 7 de la tarde que teníamos que recoger el coche de alquiler que teníamos reservado, la reserva la hicimos por internet pero recogimos el coche en el mismo hotel.
Una vez teníamos nuestro cochecito, nos pusimos en camino para visitar la zona sureste de la isla. Nuestro primer destino fue el Lago de los Ciclos o Lago Verde, la vista de la fotografía es la que nos ofrece el final del sendero que empieza en el pequeño pueblo de El Golfo. Al llegar al pueblo se ve a la derecha un parking, cuando fuimos nosotros sólo habían dos coches, aunque eran las 19:30, hacia mucho viento y para la época, bastante fresquito, igual en otras condiciones es más difícil aparcar. El sendero es de tierra, pero no presenta dificultad.
Este paraje es uno de los raros ejemplos de actividad volcánica cercana a la costa, es decir de hidrovulcanismo. El lago surgió debido a la inundación del cráter, comunicándose éste por medio subterráneo con el mar. Este lago ha sido declarado Reserva Natural, por lo que el baño está prohibido. Como se aprecia en la fotografía, la vista nos ofrece un bonito contraste de colores, la arena negra de la playa, la montaña con sus tonos marrones y rojos, el azul del mar y el verde intenso del lago. El color verde del lago es debido a una gran cantidad de algas que habitan en él (Ruppia Maritima).
La fotografía del Lago de los Ciclos muestra la vista desde el final del sendero, pero también se puede visitar desde la playa, para ello desde El Golfo hay que ir dirección a las salinas de Janubio, llegas a un cruce en el que a la derecha vas a la playa del lago y te puedes encontrar con parajes como estos.
Si vas a la izquierda entras en la zona costera conocida como Los Hervideros.
Los Hervideros, no es un punto en concreto, si no la zona costera comprendida entre Janubio y El Golfo. Hay que seguir por la carretera LZ-703, a lo largo de la misma hay varias zonas donde se puede parar disfrutar de las vistas.
Ver Hervideros en un mapa más grande
En toda la zona abundan las cuevas submarinas producidas por la solidificación de la lava y por la acción erosiva del mar. El violento choque de las olas al romper eleva columnas de agua que parecen hervir, de ahí el nombre. El efecto es más espectacular si el mar está embravecido.
Como podéis ver en nuestras fotos, ese día el mar estaba bastante tranquilo, también os dejo una vista de Los Hervideros.
Al final de Los Hervideros se encuentran Las Salinas de Janubio, son las salinas más extensas de Lanzarote, cuya construcción se inició en 1895 porDon Vicente Lleó Benlliure y actualmente siguen activas a cargo de la familia Padrón Lleó. La laguna donde se encuentran las salinas se forma gracias a las erupciones volcánicas que crearon una barrera de arena entre el mar y la laguna que actualmente tiene una circunferencia de unos 1000m y una profundidad media de unos 3 metros.
Aquí os dejo un par de fotos de las salinas tomadas desde un mirador que encontrareis junto a un restaurante, la señal indicando que está el mirador está en la misma carretera de Los Hervideros.
Una vez teníamos nuestro cochecito, nos pusimos en camino para visitar la zona sureste de la isla. Nuestro primer destino fue el Lago de los Ciclos o Lago Verde, la vista de la fotografía es la que nos ofrece el final del sendero que empieza en el pequeño pueblo de El Golfo. Al llegar al pueblo se ve a la derecha un parking, cuando fuimos nosotros sólo habían dos coches, aunque eran las 19:30, hacia mucho viento y para la época, bastante fresquito, igual en otras condiciones es más difícil aparcar. El sendero es de tierra, pero no presenta dificultad.
Este paraje es uno de los raros ejemplos de actividad volcánica cercana a la costa, es decir de hidrovulcanismo. El lago surgió debido a la inundación del cráter, comunicándose éste por medio subterráneo con el mar. Este lago ha sido declarado Reserva Natural, por lo que el baño está prohibido. Como se aprecia en la fotografía, la vista nos ofrece un bonito contraste de colores, la arena negra de la playa, la montaña con sus tonos marrones y rojos, el azul del mar y el verde intenso del lago. El color verde del lago es debido a una gran cantidad de algas que habitan en él (Ruppia Maritima).
La fotografía del Lago de los Ciclos muestra la vista desde el final del sendero, pero también se puede visitar desde la playa, para ello desde El Golfo hay que ir dirección a las salinas de Janubio, llegas a un cruce en el que a la derecha vas a la playa del lago y te puedes encontrar con parajes como estos.
Si vas a la izquierda entras en la zona costera conocida como Los Hervideros.
Los Hervideros, no es un punto en concreto, si no la zona costera comprendida entre Janubio y El Golfo. Hay que seguir por la carretera LZ-703, a lo largo de la misma hay varias zonas donde se puede parar disfrutar de las vistas.
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En toda la zona abundan las cuevas submarinas producidas por la solidificación de la lava y por la acción erosiva del mar. El violento choque de las olas al romper eleva columnas de agua que parecen hervir, de ahí el nombre. El efecto es más espectacular si el mar está embravecido.
Como podéis ver en nuestras fotos, ese día el mar estaba bastante tranquilo, también os dejo una vista de Los Hervideros.
Al final de Los Hervideros se encuentran Las Salinas de Janubio, son las salinas más extensas de Lanzarote, cuya construcción se inició en 1895 porDon Vicente Lleó Benlliure y actualmente siguen activas a cargo de la familia Padrón Lleó. La laguna donde se encuentran las salinas se forma gracias a las erupciones volcánicas que crearon una barrera de arena entre el mar y la laguna que actualmente tiene una circunferencia de unos 1000m y una profundidad media de unos 3 metros.
Aquí os dejo un par de fotos de las salinas tomadas desde un mirador que encontrareis junto a un restaurante, la señal indicando que está el mirador está en la misma carretera de Los Hervideros.
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